miércoles, 7 de julio de 2010

El Combatiente

Hasta el final el viejo predicó su delirante presagio. Por las calles deambulo hasta que la vida se lo permitió. Su palacio el callejón, su vida la revolución. Con los canes su ejercito, juro el mundo cambiar. No calló su rezo hasta que el auto lo arrolló.

12-11-2006

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