El atardecer nos pinta de naranjo y brisa,
soberano implacable que busca y encuentra.
Mariposas de naranjo y negro se posan sobre la piedra tibia.
Desconcertante saludo y despedida.
Potente llegada que egoísta nos desnuda.
Ya no hay color, solo la piedra tibia bajo mis pies.
soberano implacable que busca y encuentra.
Mariposas de naranjo y negro se posan sobre la piedra tibia.
Desconcertante saludo y despedida.
Potente llegada que egoísta nos desnuda.
Ya no hay color, solo la piedra tibia bajo mis pies.
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