En medio de la ciudad, camina por el parque un hombre de ropas inmundas, con los brazos llenos de cicatrices y una cojera que lo hace moverse limitado pero enérgico. Este le pide agua a un jardinero que riega sobre una pequeña terraza, el jardinero con la cabeza le indica que suba, el hombre tratando de acortar camino lo intenta, pero hace un gesto de dolor y decide darse toda la vuelta para subir por unas escaleras. Se para al lado del jardinero y en vez de pedirle agua se pone a orinar dándole levemente la espalda. El hombre de ropas inmundas tenia un reloj pero no prisa.
16-02-2009
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